Estuve leyendo recientemente (a decir verdad, no lo terminé) el libro El mito de la conspiración judía mundial, de N. Cohen, que narra el nacimiento y climax de las ideas antisemitas en Europa, haciendo especial hincapié en, como el titulo indica, el mito de que hay una conspiración judía para tomar el control del mundo. Esta teoría o mito tiene su expresión más acabada en el libro Los Protocolos de los Sabios de Sión (nada que ver con el Priorato de Sión del Código da Vinci...), que según el autor fue urdido por agentes de la policía secreta rusa a principios del s.XX, y que narra un plan de acción expuesto por un sabio en un Congreso judío; la base del plan es establecer la democracia para confundir a la gente, y el pensamiento libre para debilitar la autoridad de la Iglesia. Un plan perverso.
Cohen obviamente trata a todos los autores de esta corriente de delirantes. En mi opinión, sus pruebas son tan circunstanciales y carentes de rigor como las de los propios autores. Y es que en el fondo las teorías conspirativas son irrefutables; todo puede tener una explicación de acuerdo a las mismas.
Por otra parte, el termino "conspiración" tiene una connotación diferente que la mera existencia de un programa político expuesto en un Congreso; implica que cada judío de la Tierra está informado de tal plan y que es parte activa del mismo. Esto es entiendo el componente más interesante para un teórico delirante, ya que le permite odiar a su vecino judío sin culpas y hasta con la satisfacción del deber cumplido. Esto si no le pasa lo que le pasó Piotr N., tal como se narra en su testamento...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
¿Qué le pasó a Piotr N.? ¿Algún link a su testamento?
Publicar un comentario